Aprender a dibujar a los 51

aprendiendo a dibujar

Año nuevo, aprendizaje nuevo. Así es, pensé que sería bueno aprender a dibujar con tal de tener un repertorio de ilustraciones para incluir en mis clases con los alumnos que tendré en este año. Tomé modelos de Pinterest y de Youtube, también seguí algunos tutoriales de ilustradores, y como resultado, llené unas cuantas páginas de una croquera que me regaló mi hija.

Nunca me he caracterizado por hacer dibujos, pero me agrada la idea de aprender en áreas no exploradas. Estoy contento con la experiencia. Noto que tengo más coordinación y más agudeza en la percepción, la memoria visual y el dibujo en sí… que son las 3 habilidades básicas para avanzar en esta tarea.

Rendí la Prueba de conocimientos específicos y pedagógicos.

Evaluacion

Así fue. Hoy, sábado 12 del 12 di la esperada prueba, que forma parte de mi proceso en la Evaluación Docente 2020. Debido a que estoy inscrito como Profesor generalista de Primer Ciclo, en esta prueba me preguntaron sobre Ciencias Sociales, Ciencias Naturales, Matemática y Lenguaje y Comunicación.

Para quienes no conocen este proceso, les cuento que esta vez el instrumento contó con 60 preguntas de selección múltiple (ninguna pregunta abierta, a diferencia de años anteriores). Nos dieron un poco más de dos horas para contestar, de modo que alcancé a revisar todo lo que quise y me sobró tiempo (entregué mi documento a las 2 horas).

Salí con la sensación de haber rendido una buena prueba. Calculo que tengo al menos 50 respuestas correctas, de 60 (ojalá no esté tan lejos de la realidad). Hace tiempo no daba pruebas tan largas. La última vez fue la que di en diciembre del año 2018, cuando aprobé el curso de Educador de Google de Nivel 1. Recuerdo que en esa ocasión no me sobró tiempo y que era bastante difícil.

¿Que cómo me preparé?

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Misión cumplida

mision cumplida

Algunos de ustedes recordarán que en agosto y en octubre dirigí una campaña para reunir fondos para ayudar a algunos niños/as se puedan conectar a sus clases online.

Lo que me faltó por hacer fue un cierre, así que en eso estoy.

Gracias a Dios y a la generosidad de varios amigos y familiares, reunimos un poco más de un millón de pesos chilenos (US 1.340), que sirvieron para ayudar a 12 familias (6 de mi curso y 6 de otros cursos).

Actualmente solo faltan dos semanas de clases y me alegra decir que los celulares y las tablet fueron de gran utilidad. Las familias expresaron su enorme gratitud a los colaboradores, y a Dios, quien tocó primeramente nuestros corazones para ayudar a nuestro prójimo.

Con alegría, podemos decir entonces. Gracias, Señor. Misión cumplida.

¡Mi mejor día de clases online!

clases online

Ya estamos en noviembre, en este año de clases tan particular. A veces salgo desanimado de mis clases, pero hoy terminé lleno de emoción porque tuve mi mejor día de clases online.

Te explico desde el principio. La primera clase fue de lenguaje. Mis alumnos tenían que crear un texto en el que describiesen qué actividades o metas tenían pendientes en este tiempo de pandemia. Yo les di una motivación con ejemplos de las 4 áreas de crecimiento que experimentó Jesús, según lo que dice el evangelio de Lucas 2:52 (en las áreas física, intelectual, social y espiritual), y ellos de inmediato ingresaron a sus Documentos de Google e iniciaron la producción de sus textos.

Como el Classroom me permite como profesor tener acceso directo a todos los documentos de los alumnos, fui recorriendo y dando retroalimentación a varios de ellos. Encontré escritos que me impactaron, ya que contenían ideas completas y que iban más allá de mis pocos ejemplos. En el cierre de la clase les pregunté si ellos mismos se daban cuenta de su progreso y varios confirmaron esa realidad. Me gustaría que muchos vean lo que son capaces de escribir ellos, sin ayuda de sus padres. Lo repito: es notable su avance, y ellos están felices al notarlo.

La otra clase que di hoy fue la de Matemática. El objetivo era aplicar un método para la resolución de problemas aritméticos. Hubo un momento en que perdí conexión a internet y solo me di cuenta de ello cuando ¡nadie respondía mi insistente pregunta! Al volver, les conté una anécdota de cuando yo estudiaba primer año de pedagogía en educación básica en la universidad. Sucedió que al ver que nuestro profesor -Ángel Bustos- tuvo mucha tos y no podía hablar, yo tomé la decisión de continuar con el curso de la clase. Cuando el docente volvió a la normalidad, me dio las gracias y prosiguió con lo suyo.

Esta mañana les dije a mis alumnos que si vuelvo a desconectarme de internet, “me daría un ataque” si ellos, en una gran muestra de madurez, deciden hacer algo similar a lo que yo hice 25 años atrás. Al oír esto, una niña de mi cuarto básico, dijo que la clase la podía tomar tal y cual alumno (si, dos mateos del curso).

¿Y qué creen que pasó?

¡Eso mismo! ¿Cómo? Sin saber cómo, me fui de la sesión de la video conferencia, y cuando volví, estaba mi alumno Matías compartiendo su pantalla y avanzando con el ejercicio. Oh, realmente me sorprendieron: Matías por su iniciativa, y los demás por dejarse liderar por su compañero de curso, de tan solo 10 años de edad.

Al finalizar la clase, le pedí a una alumna que me cuente cómo ella vio lo que pasó, y en un audio me dijo lo siguiente (lo transcribo literalmente):

Cuando usted se salió, yo le dije al Matías: “¡Matías, haz la clase!” Y ahí él empezó a hacer la clase… compartió la pantalla y estábamos resolviendo el problema… él estaba poniendo los números y todos estábamos bien atentos viendo cómo estaba haciéndolo… hasta que después usted entró, je je.

¿Te gustó? Más tarde, “el profe Matías” me envió un audio en el que me explicaba que tan pronto dejé de compartir mi pantalla, él estaba atento para compartir la suya y seguir en lo que yo estaba enseñando; y agregó que mi anécdota le había incentivado a actuar y que “fue bastante bonito poder haber aportado y hacer que no se perdiera el tiempo entre que usted se reconectara”.

Cómo responder una tarea de Classroom en Documentos de Google

documentos de Google

Si quieres saber cómo responder una tarea de Classroom en Documentos de Google, tienes que ver este video. La motivación para crear este tutorial tiene su origen en todas aquellas veces que recibí tareas en formato PDF, en vez de recibirlas en el documento de Google original del alumno.

Cuando los alumnos de Classroom escriben desde el celular o desde una tablet, es común que sus respuestas las escriban en unos cuadros de texto con letra grande, que son difíciles de trabajar. En lugar de hacer eso, debieran abrir el documento con Google Drive y desde allí, editar con comodidad y buen estilo su documento de Google que lleva su nombre. En este video muestro cómo hacerlo.

Otra ventaja de seguir este procedimiento, es que permite al docente hacer comentarios o sugerencias en el propio documento (lo que no es posible si el documento se entregó en formato PDF)

VIDEO. Cómo entregar tareas en Google Classroom desde el celular

video classroom celular

Evidentemente es distinto enviar tareas en Classroom si estamos usando un computador a si lo hacemos desde un teléfono. Y como la experiencia es distinta y más difícil para quienes operan desde celulares, les hice este video que subí en mi nuevo canal de Youtube.

Me interesa que los usuarios vean una demostración directa del proceso, y por lo mismo no hice cortes… para que vean por ejemplo cuánto se puede demorar subir una foto al sistema, y no se desesperen en el intento.

Espero que les sirva.

Evaluación Formativa Ideal

evaluación formativa

Me imagino esta historia de evaluación formativa, en 3 actos.

PRIMER ACTO:

Enseñé a mis alumnos de 4° básico cómo escribir un comentario de un texto. Entre los requisitos de la pauta de evaluación figuraban incluir un título, usar mayúsculas, y redactar dos párrafos como mínimo, que contengan datos del texto y la opinión o argumentación personal.

SEGUNDO ACTO:

Un alumno entregó su tarea a través de Google Classroom, yo la revisé y en mi retroalimentación le escribí “Muy bien. Solo falta el título”.

TERCER ACTO:

Al día siguiente, en nuestra clase online de lenguaje y comunicación, compartí mi pantalla y mostré algunas tareas entregadas. Grande fue mi impresión cuando al abrir el trabajo de este alumno vi que había leído mi comentario y que había devuelto su texto con el título incluído. En consecuencia, ante la presencia de todos dije: “Oh, veo que agregaste el título que faltaba, así que te calificaré con el puntaje máximo”… y eso fue lo que hice al instante.

CONCLUSIÓN:

Por definición, la evaluación formativa es evaluación no del aprendizaje (como producto) sino evaluación para el aprendezaje (del proceso). En esta situación descrita, mi alumno captó muy bien este concepto y rápidamente acogió la retroalimentación, agregó el título que fataba e hizo una nueva entrega de su tarea. Tal vez ni siquiera pensó que yo le cambiaría la calificación o tal vez sí, porque alguna vez lo he dicho, pero lo importante es que todo obró a favor del aprendizaje.

Ojalá muchos fuéramos como él y en vez de temer ante la palabra evaluación, la concibamos como un medio para aprender, para cambiar, para mejorar.

Fin de la Campaña

¡Fin de la campaña de compra de dispositivos para que 5 niños de 4° Básico se conecten a sus clases online!

Así es, hoy compramos el último de los 5 equipos (1celular y 4 tablets, todos nuevos).

A modo de rendición de cuentas, les menciono que recibimos $452.000 y gastamos la misma cantidad.

Gracias a Dios y a todos los que colaboraron pudimos cumplir la meta, y en un sentido superarla porque los equipos que ahora tienen los niños son todos nuevos, en circunstancias que pudieron haber sido usados.

Me propuse no mencionar los nombres ni de los donantes ni de los niños y niñas de mi curso, y respetaré esa decisión.

Dios bendiga a todos los involucrados en esta mini campaña.

Cuenta regresiva de la campaña

cuenta regresiva

Falta poco para terminar esta campaña de ayuda a los niños de cuarto básico en el que soy profesor jefe.

Gracias a Dios y al aporte de personas de distintos lugares y trasfondos, hemos entregado 4 equipos nuevos: un celular, dos tablet y un computador en el que hicimos un aporte de $100.000.

Hoy recibimos $30.000, de modo que tenemos un saldo de $50.000 para servir de ayuda a alguien más.
Los dos niños y las 2 niñas que han recibido sus dispositivos están muy agradecidos. Nos hemos preocupado que reciban el mensaje de que es Dios quien toca a sus hijos para bendecirles.

Mañana a medianoche se acaba el plazo, así que si quieres sumarte, puedes hacerlo con dinero o especies nuevas o usadas (tal vez lo mires en menos, pero la verdad es que un celular o un computador antiguo puede ser de gran ayuda, para hartas familias).

Campaña: celulares para los niños de un 4° básico.

Mañana comenzaremos una nueva etapa en nuestro colegio: clases online de manera más regular. Hasta ahora -y después de mucho trabajo- ya tengo 20 de 31 alumnos conectados con sus cuentas institucionales y que ya se han unido a sus clases de Classroom.

Un problema que existe es que son varios los que sencillamente no cuentan con computadores ni con teléfonos para conectarse (las razones son varias).
En vez de simplemente lamentarlo, quiero unirme a todos los que quieran colaborar para ayudar a mis chicos y chicas de 4° básico de un colegio cristiano ubicado en un sector popular de Viña del Mar.

Me encantaría comprar o conseguir 5 celulares (nuevos o usados) que se puedan conectar a internet, para dárselos y permitirles estar presentes junto a sus compañeros en las clases por videoconferencia. Especialmente son tres los casos más críticos que conozco.

A una mamá le dije que Dios me ha provisto milagrosamente muchas veces en la vida, y que voy a orar para que Dios provea. Ella no sabe de esta pequeña campaña, pero sé que es una forma de encauzar la provisión de Dios.

Desde ahora hasta el domingo 16 de agosto (día de mi cumpleaños, por lo demás) voy a estar comunicándoles cómo nos va en esta misión.
Que nadie dé por lástima ni por obligación, sino que lo haga con alegría.

Cariños para todos!!!