¡Profesor Bandurria!

Corría el domingo 9 de febrero de 2020. Junto a mi familia me encontraba visitando una iglesia en Temuco. Cuando se da un tiempo para saludarnos unos a otros, recibo una gran alegría cuando se acerca Marcela Roa y me dice: ¡Profesor Bandurria!

Marcela fue apoderada de un recordado alumno en el Colegio Gracia y Paz, de Temuco, entre los años 2004 y 2005 (2° y 3° básico). En ese tiempo yo era conocido como el Profesor Bandurria, así que su expresión estuvo correctísima.

Entre las cosas interesantes que ocurrieron en ese encuetro, figuran las siguientes:

  1. Me acordaba que su hijo se llama Richard Benjamín Yagi Roa.
  2. Ella recordaba hasta una anécdota que yo conté en una reunión de apoderados.

Fue una experiencia muy grata compartir con Marcela (también recuerdo que una vez le pedí que me ayude a dar una clase de educación física y ella lo hizo genial). Ella tenía en mente que mis alumnos se desarrollaban en un ambiente muy acogedor y con altas exigencias académicas. ¡Qué importante y qué lindo!

Unos días después estuvimos visitando a unos amigos en Pucón, y tuve la dicha de tomar unas fotos de una bandurria que estaba en su patio (para los que no conocen estas aves, tan típicas de la región).

Bandurria junto a dos queltehues

Desde que dejé ese colegio y ese curso (para dedicarme al ministerio de la Palabra) nadie me ha llamado por mi sobrenombre docente. Espero que este año pueda renacer, con mis alumnos de cuarto básico del Colegio Eben Ezer, de Viña del Mar.